El 1 de enero entró en
vigor esta
ley en el estado español, en la que se obliga a cualquier particular
a contratar y dar de alta en el régimen general de la seguridad social a su
empleada de la limpieza. La repercusión real que va a tener sobre la economía
sumergida en este sector, no se puede anticipar, aunque fuentes oficiales
valoran en 700.000 personas, mayormente mujeres, las que trabajan realizando servicios de limpieza sin estar cotizando en España.
La ley prevé que
cualquier particular que tenga este tipo de asistencia en casa (también en
servicios de canguro o de cuidado a la tercera edad), se convierta en “empleador”
e independientemente del número de horas que su empleada esté realizando en
casa, realice los trámites de redacción de contrato, declaración en las
oficinas de la seguridad social, contrato con una mutua de riesgos laborales,
edición de nóminas, etc.
Además contempla que si
el particular no realiza estos pasos antes del 1 de julio de 2012, la empleada
puede tomar la iniciativa y hacer el comunicado pertinente en la seguridad
social.
Los servicios de limpiezay plancha a domicilio, son una necesidad de primer orden en miles de hogares
españoles, y esta nueva ley pretende regular el sector mejorando las
condiciones laborales de las empleadas, dotándolas de un régimen de cotización
que deberán asumir en un porcentaje concreto la parte empleadora y la propia
empleada.
Es un hecho histórico el
dignificar este sector, pero no deja de ser complicado para las familias el
tener que convertirse en “empresarios domésticos” y asumir un rol que nunca
antes se habían imaginado. Llevar el control de una empleada a los niveles de
una empresa, puede llegar a plantear problemas entre las partes. La ley
explicita que el “empleador” deberá asumir unas cargas económicas que antes
nunca se habían contemplado: bajas laborales o por accidente de trabajo, bajas de
maternidad, importes por indemnización por despido, 2 pagas extraordinarias al
año, etc.
La repercusión de estos
costes y de las gestiones que deben realizarse, recaerá directamente en las familias, que verán
aumentados los importes y las responsabilidades que hasta la fecha venían
asumiendo.
Desde
Clean & Iron Service, ya hace meses que venimos ofreciendo información a cientos de particulares que con inquietud ante la nueva ley, y las dificultades que presenta, se han dirigido a nuestros servicios centrales para preguntar temas concretos al respecto y para contrastar la posibilidad de contratar servicios mediante una empresa, en vez de mantener a una empleada contratada directamente.
Para las empresas del
sector, profesionales y serias, pero sobretodo especializadas en servicios de limpieza y plancha a domicilio como es
Clean & Iron Service, esta ley está siendo ya muy positiva debido al hecho
de las ventajas que ofrecemos: las empleadas forman parte de nuestra plantilla y todos los costes y gestiones laborales son
asumidos por la empresa. Una vez hechos los cálculos pertinentes, las tarifas
no son más caras. La responsabilidad sobre la empleada a cualquier nivel es
nuestra, el cliente sólo recibe los servicios y los paga directamente a la empresa, desentendiéndose por completo de responsabilidades y gestiones.
Clean & Iron Service
tiene un plan de selección de sus empleadas, que se basa en una serie de
pruebas de capacidades y aptitudes personales. Sólo contratamos personas con un
alto perfil para desarrollar servicios de limpieza a domicilio. Una vez en la
empresa, pasan por un
periodo de formación práctico y teórico, en el cual
aprenden cómo desarrollar con calidad la limpieza y la plancha en el domicilio
de nuestros clientes, qué actitud tener y cómo gestionar cualquier percance que
pueda producirse.