Anna Mª Hinojosa, franquiciada en Blanes, se ha convertido en nuestra tercera multifranquiciada con la adquisición de la Licencia para toda la comarca barcelonesa de Maresme, con capital en Mataró.
Cuando conocimos en persona a Anna en su primera visita a la Central de Clean & Iron Service, hace ya tres largos años, supimos enseguida que era una mujer muy capaz de llevar a cabo cualquier proyecto empresarial al que se quisiera dedicar.
Tenía claro que había llegado el momento derealizar su sueño personal: crear una empresa propia, no depender de un superior y trabajar por su cuenta y riesgo.
Tenía claro el sector de la limpieza y tenía claro que le gustaba nuestra imagen y el trato que habíamos tenido por teléfono y por correo electrónico con ella. Le gustaba mucho la imagen de marca y todo lo que le transmitía de calidad, seriedad y transparencia. Sólo le faltaba conocer al equipo que estamos en la Central y acabar de tomar una decisión.
En esa entrevista hubo "flechazo" mutuo, y acordamos firmar contrato.
A lo largo de estos tres años de relación comercial, empresarial y sobretodo humana, en plena crisis económica y con un tesón admirable, Anna ha demostrado ampliamente su altísima capacidad de planificación, de gestión y ejecutiva. Puede parecer que en un sector tan aparentemente sencillo como pueda ser la limpieza, el nuestro, estas cualidades no sean tan necesarias. Al fin y al cabo, opinarán algunos, se trata tan solo de limpiar. Para nosotros no es así. Trataríamos con la misma motivación cualquier otro negocio o proyecto en el que nos enroláramos.
La capacidad económica de esta emprendedora era baja, pero preparó pulcramente un plan de ahorro con el que adquirir la Licencia Clean & Iron Service y empezar a trabajar con nosotros. Instaló su oficina de gestión administrativa en el propio domicilio durante el primer año. Seguidamente alquiló un local comercial en el que invertió esfuerzos de todo tipo para configurarlo como un espacio Clean & Iron de atención al público, y en la actualidad tiene tan clara la evolución de su negocio, que ha adquirido una segunda licencia para ampliar su zona de explotación comercial y crecer.
Ella siempre pone toda la carne en el asador. Aplica escrupulosamente los protocolos de calidad de la marca y ha conseguido un grupo humano de empleadas altamente motivadas y prfesionales. Sus clientes, afirmamos, están muy satisfechos con su trato y con el servicio que les dispensa.
Así trabaja Anna, así son nuestros franquiciados, y aunque cada uno de ellos tiene su propia historia, sus propias batallas y sus propios logros, todos tienen en común la pasión por el trabajo bien hecho, por el esfuerzo y la dedicación a sus clientes y empleados. Nuestro reconocimiento a estas personas y agradecimiento por todo lo que también nos enseñan a nosotros.
Tenía claro que había llegado el momento derealizar su sueño personal: crear una empresa propia, no depender de un superior y trabajar por su cuenta y riesgo.
Tenía claro el sector de la limpieza y tenía claro que le gustaba nuestra imagen y el trato que habíamos tenido por teléfono y por correo electrónico con ella. Le gustaba mucho la imagen de marca y todo lo que le transmitía de calidad, seriedad y transparencia. Sólo le faltaba conocer al equipo que estamos en la Central y acabar de tomar una decisión.
En esa entrevista hubo "flechazo" mutuo, y acordamos firmar contrato.
A lo largo de estos tres años de relación comercial, empresarial y sobretodo humana, en plena crisis económica y con un tesón admirable, Anna ha demostrado ampliamente su altísima capacidad de planificación, de gestión y ejecutiva. Puede parecer que en un sector tan aparentemente sencillo como pueda ser la limpieza, el nuestro, estas cualidades no sean tan necesarias. Al fin y al cabo, opinarán algunos, se trata tan solo de limpiar. Para nosotros no es así. Trataríamos con la misma motivación cualquier otro negocio o proyecto en el que nos enroláramos.
La capacidad económica de esta emprendedora era baja, pero preparó pulcramente un plan de ahorro con el que adquirir la Licencia Clean & Iron Service y empezar a trabajar con nosotros. Instaló su oficina de gestión administrativa en el propio domicilio durante el primer año. Seguidamente alquiló un local comercial en el que invertió esfuerzos de todo tipo para configurarlo como un espacio Clean & Iron de atención al público, y en la actualidad tiene tan clara la evolución de su negocio, que ha adquirido una segunda licencia para ampliar su zona de explotación comercial y crecer.
Ella siempre pone toda la carne en el asador. Aplica escrupulosamente los protocolos de calidad de la marca y ha conseguido un grupo humano de empleadas altamente motivadas y prfesionales. Sus clientes, afirmamos, están muy satisfechos con su trato y con el servicio que les dispensa.
Así trabaja Anna, así son nuestros franquiciados, y aunque cada uno de ellos tiene su propia historia, sus propias batallas y sus propios logros, todos tienen en común la pasión por el trabajo bien hecho, por el esfuerzo y la dedicación a sus clientes y empleados. Nuestro reconocimiento a estas personas y agradecimiento por todo lo que también nos enseñan a nosotros.