
Los servicios de limpieza a domicilio están en auge constantemente. Con la nueva ley de las empleadas del hogar, cualquier particular que disponga de estos servicios por su cuenta, está obligado a legalizar la situación de su empleada asumiendo unos costes y responsabilidades que nunca antes se habrían planteado. Este hecho, promueve que los particulares contraten empresas profesionales que dispongan de personal formado en las que declinar estas responsabilidades y cargas laborales.
